miércoles, 13 de enero de 2010

Primera entrada: Definiendo la Literatura y como esta es la vida

Muchos de nosotros, los jóvenes por un lado, mal, pensamos que la literatura , simplemente, es un curso en una universidad y aquel egresado es un literato. Otros, los adultos en general, que no es más que una profesión olvidada, antigua y sin éxito: podríamos concluir que este pensamiento es el popular "esa carrera no te da plata". Más bien, yo afirmaría, que, hoy, si estudias literatura y no te sacas la mierda, no te nace, vas por el hoyo (al menos que seas suertudo y ganes la lotería). Básicamente lo que quiero contarles es que la literatura, como estudio, requiere de sentimiento: amor hacia esta arte. Caso contrario sería, por ejemplo, si uno estudiara administración o economía ya que existen malos profesionales de dichas carreras; por lo tanto siendo malo en estos rubros podrías arreglártelas, recursearte en el argot limeño, y finalmente sobrevivirías. Pero creo que la verdadera literatura no se estudia y dejemos esta idea suelta y la concluiré al termino de esta entrada.

Continuemos:
Los malos literatos no existen y un literato no es sinónimo de escritor ya que los malos escritores abundan; la literatura debe nacerte, es un deseo que gobierna e inmacula cada detalle de tu vida: es obsesión. Un verdadero literato es gobernado por dicha palabra (literatura), no puede hacer otra cosa más que analizar y pensar las situaciones del día, los minutos y las horas, escribirlas, para que, de esta manera, pueda transmitir y hacer sentir, mediante palabras, lo que ha sentido uno.

Creo, fielmente, que en eso radica la felicidad de este profesional: contarle al mundo sus amistades, sus amores, sus borracheras y, finalmente, advertir al lector de que el camino no es color de rosas.

El camino, señores, es vida...es literatura y por este motivo no se estudia, es imposible estudiar el camino. Es imposible estudiar la vida; sin embargo contarle a un amigo e identificarlo con un amor utópico, con una tranca (borrachera) que termino en golpe podría ser uno de los sentimientos mutuos más bonitos de nuestro efímero viaje por el mundo. Esto es literatura, el pasado presente y futuro. Esto es la literatura de Lima.